Lo que un nieto guarda durante cuarenta años

La Mula Parda, 23 de octubre de 2026

Hay una manera callada de salvar el flamenco que no consiste en subirse a ningún escenario. Emilio García Criado lleva cuarenta años reuniendo papeles, grabaciones y testimonios de su abuelo, el cantaor Juan García Ruiz, «Niño Hierro» (Puente Genil, 1899–1987), y acaba de hacer dos cosas con todo aquello: donar el archivo completo al Ayuntamiento de Puente Genil y escribir un libro.

El libro se llama El niño que aprendió a escuchar el cante. La historia de Juan García «Niño Hierro», lo firma con Álvaro de la Fuente Espejo y se presentó el sábado 17 de octubre en la Biblioteca Ricardo Molina de Puente Genil. Son sesenta páginas con imágenes, documentos, testimonios y materiales sonoros, pensadas sobre todo para lectores jóvenes: no un tratado, sino una puerta de entrada.

Presentación del libro sobre Niño Hierro en la Biblioteca Ricardo Molina de Puente Genil
Presentación del libro en la Biblioteca Ricardo Molina de Puente Genil. Imagen cedida por el Ayuntamiento de Puente Genil (Córdoba)

Niño Hierro no figura en las grandes antologías. Lo que hizo, con su hermano Manuel, fue renovar la saeta cuartelera de su pueblo, ese cante de Semana Santa que vive donde nace y casi nunca sale de allí. Murió el 18 de octubre de 1987; el libro se presentó la víspera, treinta y nueve años después.

Lo contamos porque es exactamente el trabajo que a nosotros nos importa. El flamenco que llega a los carteles es la punta de algo mucho más grande, y ese algo se sostiene en archivos de casa, en cintas que alguien no tiró y en nietos que preguntan a tiempo. Por esa misma razón estamos preparando un libro sobre el fandango de Huelva. De momento no podemos adelantar más.

Fuente: ExpoFlamenco, 18 de octubre de 2026.